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Monday, April 26, 2010

Soy Famoso!!

Lo logré! Lo logré! Me citan en Revista Semana. Para los que quieran ver el documento completo, al que me refería antes, aquí está.


Saturday, December 12, 2009

Memo para la Administración Uribe: Colombia no es USA

Mientras más lo pienso, más me convenzo de que la Administración Uribe se cree a pie juntillas el discurso de la "guerra contra el terrorismo" tal como lo formuló Bush. A veces esto es comprensible pero hay momentos en los que se pregunta uno qué está pensando el gobierno.

Si un grupo de personas ataca intereses vitales de Estados Unidos y, como resultado, el gobierno americano lo clasifica como un grupo terrorista, nadie revira. No hay ningún país del mundo que se atreva a considerar a Al Qaeda como un grupo de "luchadores por la libertad." Pero eso era de esperarse. En sus discursos Bush decidió maquillar el asunto diciendo que ahora todo grupo irregular que atacara cualquier gobierno legítimo sería unánimemente considerado como terrorista y combatido como tal. Pocos nos creímos ese cuento. Era claro que ese principio fundamental de la "guerra contra el terrorismo" nunca se iba a aplicar al pie de la letra. 

Pero, sorpresivamente, el gobierno Uribe se lo creyó. Entonces, cada que surgen señales de que en otros países algunos sectores, e incluso sus respectivos gobiernos, tienen una actitud indulgente hacia las FARC, el gobierno colombiano cree que puede invocar la "doctrina Bush" y lograr que a dichos gobiernos los condenen internacionalmente como cómplices del terrorismo. La verdad, gústenos o no, es que esa es una prerrogativa de Estados Unidos y, si acaso, de un selecto grupo de países al cual los países del Tercer Mundo no pertenecen.

En estos días estamos otra vez repitiendo la misma película. El Ministro Silva sale ahora a decir que un país que reconozca a las FARC como beligerantes es inmediatamente cómplice de ellas. No entiendo por qué Uribe, que le encanta regañar a sus funcionarios, no les dice de una vez y por todas que los pronunciamientos en materia de relaciones internacionales son competencia exclusiva del Presidente y el Canciller.

La situación que se está configurando entre Colombia, Venezuela y las FARC es, sin duda, delicada. Pero no es algo único en el mundo y sin precedentes. Es normal que un gobierno NO declare enemigo a un grupo insurgente que ataca a otro gobierno "amigo." Muchos gobiernos europeos reconocieron al FMLN como grupo beligerante durante la guerra civil salvadoreña. La Venezuela de Carlos Andrés Pérez, si mal no estoy, apoyaba públicamente al FSLN en su lucha contra Somoza. Ni El Salvador bombardó a Bonn y a Estocolmo, ni Nicaragua le declaró la guerra a Venezuela. La verdad, así nos duela, es que si uno no es una superpotencia mundial, tiene que aguantarse esa clase de cosas. Ni El Salvador ni Nicaragua estaban en condiciones de imponerle al resto del mundo su propia guerra interna. 

Incluso a países poderosos les pasa. A la China no le agrada en lo más mínimo el trato deferencial que recibe el Dalai Lama en el resto del mundo. Pero se lo tiene que aguantar y no le declara hostilidad a los países que lo reciben. Incluso en Colombia recibimos y homenajeamos dirigentes políticos que en otros países son considerados delincuentes políticos. A Colombia va Carlos Alberto Montaner y el gobierno cubano entiende que sería un despropósito protestar. Pedro Carmona se paseaba por los salones más exclusivos de Bogotá con todo y que participó en un golpe de Estado contra Chávez.

Es obvio que esa clase de situaciones afectan las relaciones entre países. Pero para eso los países tienen gente especializada en diplomacia y relaciones internacionales que se encargan de evitar que las cosas se salgan de control. No me cabe duda de que en la Cancillería colombiana debe haber gente que entiende estas cosas. Pero primero hay que explicarle al Ministro Silva que él no es el Secretario de Defensa de los Estados Unidos.

Tuesday, December 1, 2009

Tocó hablar de Chávez

Resulta que en estos días en América Latina uno tiene que tener una posición sobre Chávez, especialmente si es colombiano. Así que, en vez de darle largas al asunto, aquí va mi "pronunciamiento oficial" sobre Chávez. Claro, siguiendo el carácter libérrimo de este blog, si mañana me da la gana cambiar de opinión, lo haré. Aclaro, eso sí, que nunca he pisado Venezuela (excepto una vez el aeropuerto de Caracas) aunque estoy loco por ir y que mi conocimiento sobre el tema es limitado. Pero eso nunca ha impedido a otra cantidad de gente opinar sobre la "Revolución Bolivariana" así que no veo por qué a mi sí me lo va a impedir. Hoy en día, como dije, todo el mundo opina sobre Chávez.

Resumiendo, me considero un "anti-anti-chavista." Si fuera venezolano, probablemente no sería parte del movimiento chavista ni del PSUV. Hay muchas cosas que no me gustan del chavismo. 

Pero antes de entrar en críticas, creo que uno debe aclarar varios puntos. Pocos países han sufrido el declive de Venezuela entre 1975 y el 2000. En esos 25 años el PIB per capita de Venezuela se redujo en casi un 40% (si se cree en los datos de este artículo basados en una buena fuente: las "Penn tables"). En estos temas puede haber distintas mediciones pero todas las que yo he visto coinciden en que el desempeño económico de la segunda mitad de la "IV República" fue peor que mediocre. Durante ese tiempo, un país que debería haber prosperado muchísimo gracias a sus enormes recursos minerales, retrocedió en materia económica y social. Al mismo tiempo, los "cogollos" y sus aliados se enriquecieron desmedidamente mientras que los sectores más pobres se estancaron. Sí, ya sé que los países petroleros sufren de una "enfermedad holandesa" crónica pero esa excusa no le sirve al venezolano promedio para echar a la olla. 

Por lo tanto, en consciencia no me siento capaz de criticar al chavismo sin antes criticar a la "IV República." Y ese es mi problema fundamental con el anti-chavismo, por lo menos con el anti-chavismo más vociferante y visible: que suele ser restauracionista en un país en el que esa postura es, a mi juicio, un imposible moral. La IV Rep'ublica murió y no hay que añorarla. 

El gobierno de Chávez ha cometido muchísimos errores que Venezuela deberá corregir hacia el futuro. Hasta donde alcanzo a percibir, su manejo de la seguridad ciudadana ha sido un desastre, tiene problemas de gestión y corrupción en muchos de sus programas bandera, incluídas las "misiones" y, lo que a mí más me preocupa, se comporta con autoritarismo de cara a algunas voces opositoras (no todas, por cierto). 

Distingamos. El mal manejo de la economía es algo indeseable pero no es para rasgarse las vestiduras, ni para llamar al cambio de régimen. Nadie pidió cambio de régimen cuando la IV República dilapidaba los recursos del petróleo dejando a los más pobres a la deriva, así que no me vengan ahora con el cuento de que los errores económicos del chavismo son razón para derrocarlo. En cambio el problema de las libertades políticas sí es serio. Pero los atropellos del gobierno venezolano en este sentido tampoco son tan graves como para lanzar una guerra fría regional. No me interesan las lágrimas de cocodrilo que vierten por las libertades de los pobres venezolanos los derechistas que justificaron a Pinochet, a Videla, a Ríos Montt, a Banzer y tantos otros. El tema de los derechos humanos es serio pero Venezuela está en una etapa en la que se podría tener un diálogo constructivo al respecto. Si Estados Unidos dejara claro que respeta el proceso político interno venezolano, se podrían ir bajando los ánimos y se podría llegar a que el gobierno vaya modificando sus actitudes a veces un tanto paranoides. 

El movimiento chavista, gústenos o no, es el movimiento más popular de Venezuela en este momento. El PSUV es el partido más grande. Además, esta popularidad se ha mantenido durante toda una década. Por lo tanto, esas posturas extremistas que se ven en Colombia que salivan ante la idea de un nuevo golpe de Estado en Venezuela, o una nueva conspiración, o incluso una guerra, son un delirio peligroso y antidemocrático.

Por otro lado, aparte de sus errores y tendencias preocupantes, el proceso político venezolano ha generado experimentos interesantes que ojalá se extiendan. En ningún otro país del mundo (que yo sepa) se tiene un gobierno que incentiva activamente la propiedad cooperativa de las empresas. Muchas fallarán, sin duda. Pero todos los días en todo el mundo fallan muchas experiencias "ortodoxas" entonces, por qué no experimentar un poco en otro sentido? Además, el gobierno venezolano ha sido pragmático en este sentido. En vez de socializar toda la economía, ha optado por avanzar poco a poco, esperando resultados. Eso es comprensible e incluso, digámoslo, loable. 

Del mismo modo, las famosas "misiones" aunque tienen problemas, han reducido la pobreza. Que son paternalistas? Puede que sí. Pero ahora están ahí y le corresponde a la oposición formular un esquema mejor. Cuando oigo a los defensores de la IV República criticando las misiones me acuerdo de los colombianos que critican a los equipos nor-europeos por no "jugar bonito." Alemania, Inglaterra, Holanda y tantos otros puede que no jueguen con la "picardía y la alegría" colombianas, pero van a los mundiales y ganan. Las misiones chavistas tienen defectos, pero por lo menos dan resultados. 

Mi peor temor es este: en 1955 cayó el gobierno de Perón en Argentina, víctima en parte de sus errores y excesos. Pero al momento de su derrocamiento el peronismo era la fuerza política más popular del país. Sin embargo los golpistas se empeñaron en borrar al peronismo del mapa, en actuar como si fuera posible que las "masas entraran en razón" y volvieran a la sumisión de antes. El resultado fue una crisis de gobernabilidad que duró más de veinte años y que le costó a Argentina terribles bandazos económicos y horribles episodios de dictaduras militares. Ojalá el anti-chavismo venezolano no cometa ese error el día que llegue al poder. Ojalá que Venezuela pueda reconciliarse en torno a la V República, mejorar lo que se ha ganado y corregir los errores cometidos.